Nace el santuario de flora “Plantas medicionales Orito Ingi-Ande”

24 June 2008 | News story

Con la creación de este santuario se amplía a 54 las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia. Es una de las pocas áreas en el mundo, creada para la conservación de la biodiversidad asociada a la supervivencia del conocimiento tradicional de los pueblos indígenas.

El Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial y la Dirección de Parques Nacionales Naturales, con financiación de la Embajada de Holanda, la Fundación Gordon and Betty Moore y Amazon Conservation Team, han declarado una nueva área protegida.

“La declaratoria del Santuario de Flora Plantas Medicinales: Orito Ingi – Ande, es un paso importante que contribuye a la conservación del patrimonio inmaterial de los colombianos, en beneficio de las futuras generaciones”, manifestó el ministro Juan Lozano Ramírez.

El Santuario de Flora Plantas Medicinales Orito Ingi-Ande es considerado como una zona de especial cuidado, en donde converge el compromiso de las comunidades indígenas, autoridades tradicionales y de diferentes instituciones gubernamentales en pro de la conservación biológica y cultural.

El titular de la cartera ambiental sostuvo que este santuario es uno de los pocos casos en el mundo que se declara un área protegida con el fin de preservar el patrimonio inmaterial. El conocimiento que poseen las comunidades indígenas que habitan esta región es transmitido de generación en generación. A través de su sabia interacción con la naturaleza, garantizan la salvaguardia de la diversidad cultural y natural presentes en el Santuario.

El Santuario de Flora “Plantas Medicinales Orito Ingi-Ande” coincide con territorios usados tradicionalmente por la comunidad indígena de los Kofanes, “Ingi- Ande” traduce en la lengua kofán “Nuestro Territorio”.
Ubicado en el suroccidente del país, en los departamentos de Putumayo (Municipio de Orito) y Nariño (Municipios de Funes y Pasto), sobre el flanco sur del cerro de Patascoy en el denominado piedemonte andino-amazónico. Con un área de 10.204,26 hectáreas, preserva ecosistemas de bosque andino y de selva húmeda tropical desde los 700 hasta los 3.300 metros sobre el nivel del mar.

El Santuario se encuentra entre los ríos Orito y Guamués, que hacen parte de la estrella fluvial del cerro de Patascoy, que alimenta a la gran cuenca del río Amazonas.

“En el área se ha realizado la caracterización de más de cien plantas en un trabajo conjunto con las abuelas y jóvenes kofanes en los jardines de plantas medicinales, considerados por ellos como farmacias en donde encuentran las plantas que necesitan para sus prácticas medicinales”, manifestó la directora de Parques Nacionales Naturales, Julia Miranda Londoño. Nace el santuario de flora “Plantas medicionales Orito Ingi-Ande”

Estos jardines de plantas medicinales son un espacio material para la preservación del legado de sus costumbres y de su medicina tradicional, en donde los conocimientos se transmiten de abuelas a madres y de éstas a sus hijos.

Los kofanes son botánicos innatos; los médicos tradicionales identifican las plantas y sus usos, y en consonancia con los elementos que pertenecen a la zona, como los animales, las plantas, los lugares sagrados, sus ancestros, los invisibles y los remedios, dan origen a la medicina tradicional, que por los usos y prácticas propios de su cosmogonía, consideran integral, incluyendo la mente, el espíritu y el cuerpo.

El área del santuario es rica en fauna, donde se estiman cerca de 400 especies de aves, de las cuales ya se han registrado más de 97.

Esta declaratoria se da gracias al apoyo del Instituto de Etnobiología, la Universidad del Rosario, la Unión de Médicos Indígenas Yageceros de la Amazonia Colombiana, UMIYAC, y de las comunidades indígenas y médicos tradicionales del piedemonte Putumayense, quienes propusieron en primera instancia la iniciativa y han proporcionado los conocimientos necesarios para llevar a cabo todo el proceso para la creación de esta área protegida.

La medicina tradicional como conexión cultural y biológica

Las comunidades indígenas y médicos tradicionales de la región tomaron la iniciativa de proponer la constitución de un área protegida para la conservación de la flora medicinal, como una estrategia que combinara la protección del hábitat y del recurso biológico, al tiempo que contribuyera a la permanencia de los sistemas medicinales tradicionales, a la unión y preservación de su patrimonio cultural material e inmaterial.

“La declaratoria del Santuario Orito Ingi – Ande, marca un hito en la historia del Sistema Nacional de Parques Nacionales Naturales de Colombia, por ser el primero en la categoría de Santuario de Flora de Plantas Medicinales. Dicha categoría armoniza el enfoque occidental de conservación de biodiversidad con el manejo tradicional e integrado de la cosmovisión del pueblo indígena Kofán. Ellos poseen costumbres y tradiciones del uso y manejo de las plantas, para cuya conservación y supervivencia necesitan de estos territorios”, afirmó el ministro Juan Lozano Ramírez.

El yoco, también denominado como “la savia de la selva”, es una de las plantas más importantes para los indígenas que habitan la zona, quienes lo consideran estimulante, purgante y medicinal. Ha sido utilizada desde antes de la llegada de los españoles en las selvas húmedas de la amazonia occidental de Colombia, Ecuador y Perú. La preservación del yoco está directamente ligada a la preservación de la cultura de estas comunidades.

Para la directora de Parques Nacionales Naturales, Julia Miranda Londoño “El riesgo de extinción del yoco y otras plantas medicinales, y la posibilidad, cada vez más reducida de contar con áreas naturales que permitan a los pueblos indígenas desarrollar sus tradiciones, son elementos que impactan la conservación de la biodiversidad medicinal, al tiempo que favorecen la erosión cultural de estas comunidades indígenas. En la gran mayoría de los casos, la efectividad curativa de las plantas medicinales depende de que éstas sean recolectadas directamente del medio natural, pues se considera que solamente allí están cargadas de la energía vital de la naturaleza”.

Con esta declaratoria, el Santuario de Flora, se integra al Sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia, convirtiéndose en el área protegida número 54, y sumándose a los más de 11 millones de hectáreas protegidas en nuestro país.