Cambio Climático

Un serio desafío

El cambio climático es uno de los mayores desafíos de este siglo. Afecta a las personas, los animales, las plantas y los entornos naturales a todo lo largo y ancho del planeta.

Es posible que la tasa actual de emisión de gases de efecto invernadero se traduzca en un aumento superior a los 2°C en las temperaturas a nivel mundial, lo cual repercutirá de forma irreversible en la vida sobre el planeta.
El cambio climático tendrá un profundo efecto en la vida, el entorno, la salud y la seguridad de la especie humana. El nivel del mar aumentará y los incendios devastadores, las inundaciones, las sequías y los temporales se producirán con mayor frecuencia. Asimismo, aproximadamente el 30 por ciento de las especies de plantas y animales podría estar al borde de la extinción.

Hoy en día, existe una amplia variedad de soluciones posibles para combatir el cambio climático. Proteger y gestionar mejor los recursos naturales no es sólo una de las soluciones más eficaces, sino también la pieza principal del rompecabezas de la que no podemos prescindir a la hora de realizar la transición a un mundo sostenible con bajas emisiones de dióxido de carbono en las próximas décadas.

Antartica

¿Qué papel desempeña la UICN a este respecto?

La UICN se centra en la naturaleza a la hora de concebir soluciones para combatir el cambio climático. La utilización de sistemas naturales en buen estado es fundamental para la absorción de carbono y para ayudarnos a adaptarnos mejor al cambio climático.

La gestión de los bosques, turberas y humedales permite almacenar importantes cantidades de carbono y conservar la biodiversidad. El ser humano depende de los recursos naturales para abastecerse de alimentos, combustible y agua potable. La gestión y la conservación de estos recursos nos pueden servir de ayuda para adaptarnos a los impactos del cambio climático con los que ya estamos lidiando.

La UICN realiza investigaciones para calibrar las repercusiones del cambio climático en la biodiversidad. La UICN presta su apoyo y consejo a gobiernos, organizaciones y las Naciones Unidas con vistas a garantizar la inclusión del tema de la biodiversidad en todas soluciones y políticas concernientes al clima, así como la utilización de la misma como una solución propiamente dicha.

Los proyectos de campo de la UICN en todo el mundo mejoran la gestión de las áreas naturales, como por ejemplo los bosques, ríos, mangles y arrecifes de coral, con objeto de reducir las emisiones y contribuir a que nos adaptemos al cambio climático.