Necesitamos energía para casi todo lo que hacemos –para cocinar, para calentar e iluminar nuestros hogares y oficinas, para viajar, y para suministrarle energía a las telecomunicaciones y la industria. Los combustibles fósiles han dominado nuestro suministro de energía por más de 150 años, pero estamos pagando un alto precio por esto. La fuga de petróleo en el Golfo de México, que está causando estragos en la naturaleza y en la economía de la región, es sólo la señal más reciente de la urgencia con que tenemos que liberarnos de nuestra adicción al petróleo.

Al quemar combustibles fósiles, emitimos grandes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera; más de dos tercios de todas las emisiones de gases de efecto invernadero provienen de fuentes de energía fósiles. Al mismo tiempo, casi la mitad de la población mundial depende de la quema de biomasa como madera, carbón vegetal y estiércol animal para su energía. El humo daña la salud de las personas, y las mujeres y los niños en particular pasan gran parte del día recogiendo leña –tiempo que podría dedicarse a la escuela o a ganar dinero. Necesitan acceso a energía limpia y moderna.

Las sociedades de todo el mundo se están replanteando sus opciones energéticas. Muchos tienen la mirada puesta en fuentes renovables como la energía hidráulica, geotérmica, solar, eólica, undimotriz y mareomotriz y los biocombustibles. Es imposible suministrar a partir de una sola fuente toda la energía que el mundo necesita. Se requiere una mezcla diversa para satisfacer la demanda mundial y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque el uso de carbón y petróleo no va a cesar de un día a otro, se requiere una inversión mucho mayor en fuentes de energía renovable.

Pero todas las opciones energéticas, incluso las que se consideran "verdes", pueden tener efectos negativos sobre el medio ambiente y las personas. Las mejores opciones son las que son social, económica y ambientalmente sostenibles. Las decisiones sobre cuál opción elegir ha de basarse en una comprensión plena de las ventajas y desventajas. Y es ahí donde la UICN y sus Miembros y asociados intervienen proporcionando la información científica que permite tomar decisiones informadas para limitar los impactos ambientales.

"Una opción que sólo tiene efectos positivos para el medio ambiente y las personas es aumentando la eficiencia energética y reduciendo el consumo de energía. Y aquí todos podemos aportar nuestro grano de arena; no sólo es bueno para reducir las emisiones y mejorar nuestro impacto colectivo sobre el medio ambiente, sino que también es bueno para nuestros bolsillos", afirma Nadine McCormick, Coordinadora de la Red de energía de la UICN.

El viernes 4 de junio se inaugura el nuevo Centro de la Conservación de la UICN en su sede cerca de Ginebra, Suiza. El edificio es uno de los más verdes de Europa; fue construido bajo las más modernas técnicas de uso de energía sostenible, tales como bombas de calor geotérmicas e instalaciones fotovoltaicas. Todo el suministro energético del edificio proviene de fuentes renovables.

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Sabía usted que?
  • Una persona en un país de bajos ingresos consume menos de una décima parte de la energía que consume una persona en un país de altos ingresos.
  • En 2006, los EE.UU. representaron una quinta parte de toda la energía utilizada a nivel mundial, a pesar de tener menos del 5% de la población mundial.
  • En los países en desarrollo, las mujeres y los niños pasan un promedio de 2.5 horas por día recogiendo leña.
  • Las fuentes de energía renovable se recargan naturalmente, por lo que si se aprovechan de manera sostenible son prácticamente inagotables, y que el 13% de la demanda de energía en 2006 fue de fuentes renovables.
  • Los edificios son responsables de aproximadamente el 15% de las emisiones del mundo, y la vivienda doméstica es la mayor fuente de gases de efecto invernadero.
  • El motor de combustión interna, que es la base de la mayoría de los vehículos automotores en el mundo, fue producido comercialmente hace más de 150 años. Los vehículos eléctricos no son automáticamente más sostenibles –dependen de la fuente de electricidad con que se cargan.