Las especies exóticas invasoras son animales, plantas u otros organismos introducidos por el hombre en las áreas fuera de su área de distribución natural, donde se establecen y se dispersan, provocando un impacto negativo en el ecosistema y especies locales.

Representan la segunda causa más significativa de la extinción de especies a nivel mundial, después de la destrucción de los hábitats. No obstante, en las islas, son indudablemente la principal. Los impactos de las especies exóticas invasoras son incalculables, insidiosos y por lo general, irreversibles. Hacen daños inmensos a niveles ecológico, económico y sanitario. De hecho, pueden competir con las especies autóctonas, comportarse como plagas o patógenos para las especies cultivadas o domésticas o incluso diseminar los agentes alérgicos o infecciosos.

La propagación de las especies invasoras es facilitada por el comercio, los viajes y el transporte de mercancías cada vez mayores, dado que estos organismos viajan en barcos, contenedores, coches, suelos, etc. Por eso, es un problema global que requiere acción y cooperación internacionales.