En el escenario de las iniciativas de conservación de la naturaleza, la equidad social hace referencia a las acciones dirigidas a la superación de las diversas formas de exclusión y desigualdad a través de la implementación de estrategias de redistribución de recursos y oportunidades, así como a la promoción de un verdadero balance intercultural y de género para la participación activa y la toma de decisiones en todos los niveles y fases de desarrollo de proyectos y políticas para la conservación.

La conservación de la biodiversidad y los recursos naturales, al igual que la utilización adecuada de éstos, tienen un papel central en la construcción de sociedades equitativas y sustentables.

Sin embargo, la forma en la que la pobreza y la degradación ambiental están conectadas en diferentes regiones y ecosistemas, y la forma en las que las cargas y responsabilidades son compartidas entre los diferentes grupos económicos, sociales y culturales, son complejas, diversas y generalmente inequitativas.