IUCN - El poder de decisión de la comunidad del Pangani

El poder de decisión de la comunidad del Pangani

28 October 2009 | News story

Los efectos del cambio climático sobre la cuenca del río Pangani en Tanzania son cada vez más notables. La capa de nieve que cubre el Monte Kilimanjaro, situada a una altitud muy superior a la cuenca del río, se está deshaciendo rápidamente y, según se estima, no quedará rastro de ella en el año 2025. Asimismo, el nivel del flujo de agua de la cuenca ha disminuido significativamente; con todo, dicho menguante recurso sigue siendo objeto de una elevada demanda, sobre todo para el riego.

Con frecuencia, la cuenca tiene que soportar períodos cíclicos de sequías e inundaciones, las cuales tienen una repercusión sobre la vida de los más de 2 millones de habitantes de la zona, un 80% de los cuales se vale de la agricultura como medio de subsistencia. La presión del cambio climático se hace notar en toda la zona: en los campos de regadío situados en el área central de la cuenca, en las compañías que suministran electricidad situadas en un tramo posterior del río, en las comunidades costeras que asisten a un mayor avance de las aguas marinas sobre la superficie terrestre y en el descenso de las poblaciones de peces. A todo ello, cabe añadir la creciente percepción de la posibilidad de que los recursos hídricos se vean mermados en el futuro.

Afortunadamente, dicha mayor concienciación ha dado lugar a la aplicación de medidas. Tanzania está fomentando la total descentralización de la gestión de los recursos hídricos. El gobierno está creando instituciones para el control de la cuenca donde los representantes de los usuarios con competencias para el uso del agua, entre los que se encuentran los granjeros, las empresas hidroeléctricas, los pescadores y los habitantes de la zona, contribuyen a la toma de decisiones sobre la asignación de los recursos hídricos. Dicho nuevo y flexible enfoque empleado por dichos representantes, que controlan la toma de decisiones, resulta de combinar los conocimientos de ámbito local, que permiten determinar los recursos necesarios y las personas o entidades a los que éstos deben destinarse, con evidencia científica acerca de la disponibilidad actual y futura de los recursos hídricos. A la luz del cambio climático, lo que se pretende es asignar dichos recursos dentro de los límites del flujo del río, incluidos los ecosistemas de la cuenca donde se almacena agua, regular los flujos y brindar apoyo a las personas que dependen del agua como medio de subsistencia.

Se está recurriendo a la colaboración de expertos internacionales para modelar la cuenca mediante los procedimientos más novedosos existentes en el ámbito climático. Todo ello se realiza a la par que se evalúa la vulnerabilidad en términos de la comunidad haciendo uso de varias herramientas, entre las que se encuentra la destinada al diagnóstico hecho por la comunidad – Adaptación y medios de subsistencia (CRiSTAL) y que incluye la reducción de desastres y la adaptación al cambio climático en proyectos llevados a cabo en la comunidad.

Las decisiones acerca de la asignación de los recursos hídricos dentro de los límites actuales y previstos del flujo del río serán más efectivas de tomarse partiendo de información más de fidedigna y contando con la participación de las diferentes partes implicadas. Los métodos utilizados para alentar dicha participación han demostrado cuán efectiva puede resultar la gobernanza del agua a la hora de reducir la presión sobre el medio ambiente y de contar con los mecanismos necesarios para hacer frente a un futuro incierto y con menos recursos hídricos.