El “gran plan” para la naturaleza requiere un fuerte compromiso

15 October 2010 | IUCN statement

Los dirigentes mundiales necesitarán visión y voluntad política para hacer que la humanidad pueda vivir en armonía con la naturaleza, dice la UICN. Este llamado llega en vísperas de la apertura de importantes negociaciones para detener la pérdida exponencial de biodiversidad, que amenaza en última instancia la existencia de toda la vida en la Tierra.

Miles de dirigentes del mundo entero se reunirán en Nagoya, Japón, del 18 al 29 de octubre, para debatir acerca de un “gran plan” de diez años destinado a disminuir la presión que se ejerce sobre la biodiversidad planetaria. La 10ª Conferencia de las Partes en el Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP 10 CDB) tratará 20 objetivos encaminados a hacer frente a la crisis de extinción y restaurar el capital natural del planeta.

“En Japón tenemos una oportunidad única de reunir a todos – gobiernos, empresas y el público – para responder a la crisis que enfrenta la vida en la Tierra”, señala Julia Marton-Lefèvre, Directora General de la UICN. “Instamos a los gobiernos, y ello implica a todos los departamentos y sectores gubernamentales, a que inviertan en nuestro capital natural y a que pongan fin a la pérdida de biodiversidad de una vez y para siempre, adoptando un sólido plan estratégico con objetivos medibles y realistas.”

Las metas de reducción de la pérdida de biodiversidad previstas para 2010 no se alcanzaron, y no hay señales de que aminore la tasa de declinación de las especies, que desaparecen actualmente a un ritmo mil veces superior al normal. Las acciones de conservación funcionan, pero no existen en número suficiente. Una vez que la biodiversidad ha sufrido grandes alteraciones, la recuperación es difícil y costosa, y, con demasiada frecuencia, imposible.

En el marco del “gran plan” para poner fin a la pérdida de biodiversidad, la UICN insta a una financiación eficaz para salvar el mundo natural, y señala que dichos fondos pueden generarse si se avanza hacia una economía ecológica. Hace asimismo un llamado a los gobiernos para que eliminen los obstáculos que se oponen a un acuerdo sobre un nuevo régimen internacional que dé acceso a los recursos genéticos del planeta y garantice al mismo tiempo que se compartan apropiadamente los beneficios que de ellos se derivan.

“Hemos llegado a un punto irreversible en muchas áreas del mundo natural, perdiendo innumerables especies y los servicios esenciales del medio ambiente natural en el que vivimos”, dice Jane Smart, Directora del Grupo de Conservación de la Biodiversidad de la UICN. “La conferencia de Nagoya puede ser la última oportunidad para establecer un nuevo plan que funcione; no habrá un plan B, y, desde luego, tampoco un planeta de recambio.”

La UICN insta a las Partes presentes en Nagoya a que tomen medidas efectivas e inmediatas para poner fin a la pérdida de biodiversidad, de modo tal que en 2020 existan y se apliquen todas las políticas y acciones necesarias. De aquí a 2050, la biodiversidad debe ser valorada y conservada, restaurada y utilizada racionalmente, sustentando así la vida en un planeta sano y aportando beneficios esenciales para todos los seres humanos. No se puede ignorar la actual situación económica mundial ni la necesidad de reducir ampliamente el gasto público. No obstante, la reunión de Nagoya representa una gran oportunidad para que los gobiernos reconozcan los vínculos existentes entre la biodiversidad y sus respectivas economías y definan un nuevo “gran plan” que abra el camino hacia una economía mundial ecológica.

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Nota de la redacción

La UICN participó en la elaboración del Convenio y desempeña un papel clave en su aplicación. Su delegación en esta conferencia se esforzará por que las decisiones allí tomadas se basen en los datos científicos más sólidos sobre la biodiversidad y por que los gobiernos se comprometan a aplicar un plan ambicioso, valiente pero realista, para poner fin a la pérdida de la diversidad biológica, permitiendo así salvaguardar el futuro de toda la vida en el planeta.