Agua y Biodiversidad en Colomos; Sosteniendo la vida en Guadalajara

07 June 2013 | News story

La CEC participó en Guadalajara, México, en las celebraciones del Día Internacional de la Diversidad Biológica, con un sendero interpretativo en el ecosistema urbano del Bosque Colomos, logrando el objetivo de transformar conocimientos, actitudes y experiencias de los participantes, en educación, placer y compromiso por la conservación de la Naturaleza.
 

Por Laura Miyuki Takahashi Tomatani, miembro de la CEC en Mexico

El domingo 26 de mayo de 2013, en el marco del programa de actividades con motivo del “Día Internacional de la Diversidad Biológica”, los miembros de la CEC tuvimos la oportunidad de revelar a los visitantes del Bosque Los Colomos, los rasgos relacionados al agua y biodiversidad de este ecosistema urbano del municipio de Guadalajara, México.

Al iniciar el sendero autoguiado de orientación, los conocimientos y experiencias de los participantes se limitaban a describir de manera general: los pinos, los grandes depósitos de agua, los caminos serpenteantes y los deportistas asiduos al lugar. Los primeros en iniciar fueron nuestros invitados; pero los posters, mapas y libros colocados estratégicamente en los sitios de mayor afluencia, motivaron la curiosidad de varios de los visitantes del bosque que, ante la oportunidad de recorrer por primera vez un sendero interpretativo y obtener libros sobre biodiversidad como trofeo, aceptaron el reto.

Conforme proporcionábamos las indicaciones, las expresiones de los desconocidos mostraban más interés por los libros que les entregaríamos al final del recorrido, que por “descubrir” algo nuevo en el bosque; los niños observaban atentamente las características de la señal y el marcador de tarjetas que deberían buscar para confirmar y validar el hallazgo de cada estación.

La alegría, aplausos y felicitaciones a los primeros en completar el sendero, una familia con dos niños pequeños, atrajo la atención de muchos de los visitantes del bosque, que fueron testigos del entusiasmo con que narraban la experiencia y describían una nueva perspectiva del agua y la biodiversidad del lugar. La entrega de libros, tan codiciados al inicio del sendero, pasó a segundo plano con la emocionada descripción de aspectos recién descubiertos del bosque, desconocidos para muchos de los visitantes cotidianos que escuchaban con asombro y anhelo. Con admiración, varios de ellos se acercaron para participar en el recorrido y tener la oportunidad de constatar lo escuchado. Tuvimos participantes de todo el ciclo de vida, desde bebés en carriolas, niños, adolescentes, adultos y adultos mayores.

El arribo de los participantes al finalizar el recorrido, develó una personalidad insospechada en cada uno de ellos. Todos llegaron cansados pero felices, pasaron de ser desconocidos expectantes a compañeros risueños y entusiasmados por la vivencia; deseosos de compartir la perspectiva recién descubierta y participar en la conservación de la Naturaleza. Al despedirse, cada uno de ellos agradeció el haberlos introducido a una nueva panorámica del lugar que creían conocer cabalmente, nos felicitó y expresó el deseo de repetir la experiencia.

Como miembros de la CEC y de la UICN, este evento nos permitió resaltar aspectos presentes pero poco observados, relacionados con el agua y la biodiversidad que el bosque brinda a sus visitantes. Desde árboles como el ahuehuete, árbol sagrado de México que vive cientos de años y crece al lado de arroyos; además de fresnos en las cañadas húmedas y vegetación como los helechos que crecen por la brisa de las cuevas donde desembocan tres nacimientos de agua; hasta “los colomos”, plantas de hoja ancha que dieron su nombre al lugar.