IUCN - Extinción de especies de agua dulce: una doble pérdida

Extinción de especies de agua dulce: una doble pérdida

10 September 2012 | International news release

Es la primera vez que se lleva a cabo un estudio que recopila e integra información sobre el valor socioeconómico de especies de agua dulce y sus amenazas en el Norte de África.

Los ecosistemas de agua dulce en el Norte de África, como sucede en otros lugares del mundo, sustentan especies que tienen una importancia socio-económica directa para las comunidades locales, aportando productos como comida, materiales de construcción y artesanía, y medicinas. Sin embargo, las especies de agua dulce en el Norte de África también se enfrentan a uno de los más altos niveles de amenaza en África continental, con el 28% de todos los peces, moluscos, cangrejos, libélulas y caballitos del diablo, y plantas acuáticas amenazados de extinción.

Los resultados de este estudio coordinado por el Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN y supervisado por el Programa de Especies de UICN, son altamente reveladores. Se demuestra claramente el alto valor socio-económico de especies de agua dulce, con el 46% de los peces y el 27% de las plantas siendo utilizadas de alguna manera por las personas. Desafortunadamente, las especies de agua dulce que forman los ecosistemas de humedales se están perdiendo rápidamente debido a la acción del hombre, con un 25% de las todas las especies utilizadas en peligro de extinción.

En relación con los peces de agua dulce, al menos 378.000 personas en Egipto dependen directamente de las actividades relacionadas con la pesca y/o la acuicultura de peces de agua dulce, una actividad que generó unos 355,7 millones de dólares en 2009. En los países del Magreb, la pesca y la acuicultura continentales operan a una escala menor que en Egipto, pero aún así constituyen una aportación importante a los medios de subsistencia de miles de personas.

Más de un cuarto de las especies de plantas de agua dulce autóctonas del Norte de África son utilizadas directamente por habitantes de la región, y más del 20% de estas especies utilizadas se hallan amenazadas de extinción a nivel regional. La cadena montañosa del Rif y la costa mediterránea de Marruecos, la zona desde la región de Kroumiria en Argelia hasta la región de Sejenane en Túnez, y la zona del Delta del Nilo albergan un gran número de plantas amenazadas con valor socio-económico. De las plantas incluidas en este estudio, el 66% son parientes silvestres de especies cultivadas (“Crop Wild Relatives” CWR, por sus siglas en inglés); las cuales tienen un claro valor para las personas, ya que proporcionan la base genética de la que dependen muchos cultivos comerciales.

El objetivo de este estudio es relacionar los datos de la Lista Roja de la UICN sobre el riesgo de extinción de 877 especies del Norte de África con información sobre el valor socio-económico de estas especies de agua dulce. Para ello, se seleccionaron un total de 646 especies -  los 128 peces nativos y 518 plantas nativas de humedales,  evaluando así los niveles de dependencia sobre los servicios derivados de los ecosistemas de agua dulce. Esto ha permitido la identificación de aquellas especies que están amenazadas de extinción y que además tienen un alto valor socioeconómico.

“Las especies identificadas como amenazadas y de alto valor socio-económico deben ser prioritarias a la hora de promover iniciativas de conservación dirigidas a minimizar o mitigar los impactos sobre sus hábitats, a través de iniciativas de gestión integrada a la escala de cuenca o sub-cuenca”, comenta Diego Juffe-Bignoli de la Unidad de Biodiversidad de Agua Dulce del Programa de Especies de UICN y coordinador de la publicación.

“Este estudio claramente muestra las sinergias entre los objetivos para la conservación de la biodiversidad y los objetivos para la protección de los modos de vida sostenibles basados en el uso de los recursos naturales”, comenta William Darwall, director de la Unidad de Biodiversidad de Agua Dulce del Programa de Especies de UICN.

“Las especies y los ecosistemas deberían protegerse no solamente porque son útiles para los humanos, si no porque la biodiversidad sustenta toda la vida sobre la tierra, incluida la humanidad”, comenta Catherine Numa del Programa de Especies del Centro de Cooperación del Mediterráneo de UICN.

El apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) ha permitido a la UICN llevar a cabo este estudio.

*** La presentación oficial de la publicación está abierta a los medios de comunicación en la Sala de Prensa principal el 10 septiembre de 14:30 a 15:00 hrs durante el Congreso Mundial de la Naturaleza en Jeju, República de Corea.