Caminos ancestrales andinos: biodiversidad, cultura, historia y pasión

02 March 2011 | Blogs

Recorriendo los antiguos caminos andinos vuelvo a sentir la fuerza de la tierra, de la vida; los retos y los regalos que nos trae. Mi corazón ya no late, sino que se expande y se oprime frente a vestigios de fallidos intentos de desarrollo en los altos andes, frente a los aciertos, al antiguo conocimiento que perdura.

Despacito, dejando descansar las inseguridades y defensas mutuas que están atrás de un encuentro entre las familias de las punas y el ingeniero o visitante citadino, en el pequeño y oscuro espacio calentado por el fogón y la sopa, reímos al sentir cuántos nexos se abren entre los citadinos como yo y quienes nacieron acá. Nexos que encontramos al caminar, al descansar para una masticadita de coca en silencio, diciendo cada uno en su interior “qué paz, qué plenitud en medio de tanto esfuerzo, qué lindo y querido lugar, qué camino increíblemente largo”.

Vamos afirmando que está viva una forma de entender y vivir el mundo que refleja eso que llamamos “sentido de lugar”. Es decir, la conexión vital con el territorio, y más allá de eso, el sentido de que el destino de ese territorio involucra nuestro destino, y viceversa.

Creo que para la conservación es vital afirmar ese “sentido de lugar”, de pertenencia no como “yo poseedor de una tierra”, lo contrario. Recorriendo los antiguos caminos, conociendo su historia y su dimensión, propios y extraños podemos contemplar la grandeza del espacio andino y acercarnos a ese “sentido de lugar”, parte central de la identidad colectiva. Escuchando las reflexiones de las familias de los caminos sobre “las posibilidades que no veían en sus viejos caminos”, siento que a ellos les devuelve también la noción de que es posible integrar y construir por largo plazo.

Estos dos aspectos, el sentir la dimensión del espacio andino, y restaurar los valores de las familias de los caminos y su fe en su capacidad propositiva, me parecen claves para propuestas de desarrollo y conservación en los altos andes. Son las respuestas que encontré a mi pregunta de ¿por qué trabajar en los caminos antiguos?, ¿qué tienen que ver con la conservación?

Por: Miriam Torres Angeles, Instituto de Montaña - Perú, mtorres@mountain.org